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Lagar de Cervera nació en O Rosal, Pontevedra, cuando el grupo La Rioja Alta buscó la excelencia en vinos blancos y adquirió, en 1988, la pequeña bodega de familia Fernández Cervera Hermanos. El nombre se conservó como un homenaje a la familia fundadora y al molino tradicional de la propiedad. Hoy, Lagar de Cervera representa el rostro gallega de La Rioja Alta en los bajos Rías, con un enfoque en Albariño y una viticultura marcada por la influencia atlántica. La bodega trabaja viñedos en O Rosal y Cambados, creando blancos jóvenes, frescos y precisos, donde la acidez natural, la pureza aromática y la sensación salina son elementos esenciales.